Esto es lo que hay

Cosas que pasan por ahí

House Twain ??


Hay innumerables páginas que hablan de la similitud entre Sherlock Holmes y el Dr. House, pero leyendo la autobiografia de Mark Twain, me pregunto si no será también posible que la inspiración venga de ahí.

“El doctor MacDowell, el gran doctor MacDowell de San Luis, era m;edico y también cirujano. Y a veces, cuando la medicina fallaba, desarrollaba otros recursos. En cierta ocasión riñó con una familia de la que era médico y a raíz de esto ellos dejaron de requerir sus servicios. Pero llegó un día en que volvieron a llamarle. La señora de la casa estaba muy enferma y había sido deshauciada por los médicos. Él entró en la habitación, se detuvo y se quedó allí quieto observando la escena que se desarrollaba a su alrededor.

Llevaba puesto un gran sombrero gacho y llevaba un cuarto de pan de jengibre debajo del brazo. Y mientras miraba alrededor con gesto meditabundo, iba partiendo trozos de la torta, los mordisqueba y dejaba que las migas resbalasen por su pecho hasta el suelo.

La señora yacía pálida e inmóvil con los ojos cerrados. Junto a la casa, en un solemne silencio, se agrupaba la familia, que sollozaba blandamente, unos de pie, otros arrodillados.

Al cabo de un rato, el doctor comenzó a coger los frascos de las medicinas, a olerlos con gesto de desprecio y a tirarlos por la ventana. Cuando hubo acabado con todos, puso la torta de jengibre sobre el pecho de la moribunda y dijo ásperamente

-¿Por qué están moqueando estos idiotas. No hay necesidad de organiar semejante farsa? ¡Saque la lengua!

Los sollozos cesaron y los enfadados deudos cambiaron de actitud y comenzaron a reprochar al médico su cruel comportamiento en aquella cámara mortuoria. Pero él les interrumpió con una verdadera explosión de insultos y les dijo

-¡Atajo de estúpidos gangosos! ¿Creéis que podéis enseñarme mi oficio? Os digo que no le pasa nada a esta mujer, lo único que tiene es pereza. Y lo que necesita es un filete y una tina para lavarse. Con esta maldita compañía como séquito, ella…

En este momento, la moribunda se incorporó en la cama, briiló en sus ojos la luz de la batalla, y arrojó sobre el doctor toda su mente insultante, una fenomenal erupción volcánica acompañada de rayos y truenos, huracanes y terremotos, piedra pómez y cenizas.

Aquello produjo la reacción que el médico esperaba y la enferma se puso bien.

Éste era el llorado doctor MacDowell, cuyo nombre fue tan grande y tan respetado en el valle del mississippi una década antes de la guerra civil”.

¿Coincidencia? ¿Casualidad? ¿Inspiración?

Via Periodismo al pil pil

Miércoles 26 septiembre, 2007 - Posted by | Ciencia, Curioso, General, Literatura

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